Kylian Mbappé y Luis Enrique, hombres fuertes en la clasificación del PSG ante la Real Sociedad

Lo peor no siempre es seguro, ni siquiera para el Paris-Saint-Germain. A pesar de los fantasmas del pasado y los desórdenes del presente, el club capitalino volverá a los cuartos de final de la Liga de Campeones, tres años después de su última aparición en este nivel. Lo debe a su victoria (2-1) sobre la Real Sociedad, el martes 5 de marzo por la tarde en San Sebastián (España), tres semanas después del éxito (2-0) del partido de ida. Y también se lo debe a los dos hombres que protagonizaron la crisis extradeportiva de los últimos días: Kylian Mbappé, goleador con unas estadísticas ahora vertiginosas, y Luis Enrique, técnico capaz de sorpresas e innovación táctica para superar el obstáculo vasco.

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Empecemos por el jugador. En tensión con su patrón, de paso por el país que debería acogerle la próxima temporada (probablemente en el Real Madrid) y acogido por el público ensordecedor de Anoeta, habría tenido muchos motivos para perderse su partido. Pero Mbappé es un enigma de resistencia a la presión: parece nutrirlo, endurecerlo, hacerlo cada vez más clínico.

Para este encuentro, su entrenador lo había elegido “da un poco más de libertad” devolviéndole a su posición preferencial, en la banda izquierda. Bastaron quince minutos para validar esta inspirada elección, con un primer gol totalmente kylianiano: una recepción por la izquierda de un balón de Dembélé, una vuelta al interior del área jugando contra un defensa, concluida con un disparo quirúrgico en el red pequeña (0-1, 15mi). Un gesto tajante justo delante de la grada vasca más animada, una respuesta seca a los estruendos que se levantaban con cada una de sus atrapadas de balón. Poco antes de la hora, los Bondynois lo volvieron a hacer, esta vez con un servicio de Lee Kang-in: una carrera recta y un disparo con la derecha al primer palo, para duplicar el marcador (0-2, 56).mi).

Voraz, Mbappé se mantuvo combativo durante todo el partido y muy involucrado en la comunicación colectiva, lo que no siempre es así. A este nivel, ¿es capaz de llevar muy lejos al PSG en la Liga de Campeones, como casi llevó a los blues al título mundial en Qatar en 2022? Sus estadísticas son, en cualquier caso, asombrosas: 34 goles en 34 partidos disputados esta temporada y la posición, de momento, de máximo goleador (6 goles) de la Liga de Campeones.

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La energía defensiva de Ousmane Dembélé

El otro hombre fuerte de la velada fue Luis Enrique, el técnico parisino, que finalmente llevó a su grupo al nivel de referencia que se esperaba desde el inicio de la temporada, al menos si tenemos en cuenta la primera hora de partido. En el partido de ida, los centrocampistas parisinos sufrieron la presión y las intercepciones de la Real Sociedad. El ex entrenador del Barça supo revertir radicalmente la tendencia, bajando un peldaño a Ousmane Dembélé, para “generar superioridad”, aprovecha su energía defensiva y brinda una solución de pase adicional para los receptores. Resultados: quince intercepciones parisinas en todo el partido, frente a ocho del Real.

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