Yolanda Díaz viaja a Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont en el Parlamento europeo | España

La líder de Sumar y vicepresidenta segunda en funciones, Yolanda Díaz, está en Bruselas para reunirse con el expresidente catalán y eurodiputado Carles Puigdemont, según han confirmado fuentes del Gobierno y de Sumar. Fuentes del sector socialista del Ejecutivo aseguran que Díaz está allí en calidad de líder de Sumar, y no como representante del Gobierno, por tanto se desvinculan de este viaje.

Díaz se reunirá con Puigdemont, huido en Bélgica desde 2017, en el Parlamento europeo, según informan fuentes de Sumar. A la cita, convocada a las 12.00, también asistirán, el exdiputado Jaume Asens y el eurodiputado Antoni Comín, que igualmente huyó de Cataluña tras la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre.

El motivo del encuentro, según una convocatoria difundida por el despacho del expresident Puigdemont, es “intercambiar opiniones sobre el momento político actual”. La visita a los dos líderes independentistas, huidos de la justicia española en Bruselas, ocurre en plenas conversaciones sobre una posible ley de amnistía para los delitos relacionados con el procés. Junts y ERC ponen esa amnistía como una de las condiciones para votar si al Gobierno de Pedro Sánchez.

El viaje no está negociado ni pactado con el sector socialista, según fuentes del Gobierno. Díaz informó este domingo por la noche a La Moncloa, que se ha dado por enterada, pero no ha pactado el encuentro ni el contenido, por lo que no asume como propio lo que se pueda acordar. “Nos informaron a última hora de la noche, a hechos consumados. No hay nada acordado. Nosotros seguimos con nuestra vía, esto no tiene nada que ver con nosotros”, resumen en La Moncloa. Algunos miembros del Gobierno del sector socialista señalan en cualquier caso que esta iniciativa no tiene por qué perjudicar la negociación, porque Junts y PSOE hablan directamente y esto es algo aparte.

La noticia ha llegado en pleno acto de Sánchez de arranque del curso político en el Ateneo de Madrid, un lugar con mucha historia como referente intelectual, democrático y republicano en España. El presidente en funciones ha lanzado allí un discurso sin ninguna referencia directa al viaje de Díaz —aunque en pasillos sí se habló de la cuestión— pero con menciones muy claras a la investidura y la negociación con Junts, que exige, como ERC, una ley de amnistía. Sánchez ha sido especialmente duro con Alberto Núñez Feijóo —”este intento de investidura es fruto de una obstinación de una persona más preocupada por mantener su puesto en un partido que por el bien de los ciudadanos. Feijóo convierte su frustración personal legítima en un bloqueo. La derecha carece de proyecto de país”— y se ha mostrado convencido de que logrará su propia investidura después de que fracase el líder del PP. Y ahí ha abierto la puerta a la amnistía, sin citarla expresamente.

Sánchez sostiene que el PSOE será “coherente” con la línea mantenida hasta ahora, con indultos o reformas del Código Penal, y por eso “la próxima legislatura será la que deje realmente atrás la fractura” del procés. “Queremos dejar atrás un pasado de trincheras. Apostamos por el diálogo y la concordia, es la mejor solución a esta crisis. Una solución que será totalmente constitucional. Debemos ser coherentes y avanzar por esa senda. En esta legislatura debemos dejar atrás la ruptura de 2017. Es el momento de la audacia, de la política, de seguir avanzando en la convivencia. Nuestro proyecto defiende la Constitución y aboga por un proyecto común que se basa en el respeto y el afecto, que defiende la unión de los españoles, que asume la pluralidad lingüística y cultural como un orgullo”, ha rematado el líder del PSOE, para agradecer después “a todas las fuerzas políticas”, incluida Junts, “la altura de Estado que están demostrando”.

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Todo gira pues alrededor de la negociación de la investidura, y en ese contexto se enmarca el viaje a Bruselas de Díaz. La líder de Sumar, directamente y a través del exdiputado Jaume Asens, ha mantenido contacto fluido con Puigdemont durante todo el mes de agosto para facilitar las negociaciones que llevaba directamente el PSOE a través de Félix Bolaños. Sin embargo, los socialistas reivindican que son ellos los que dirigen de forma clara esas negociaciones y no se sienten concernidos por lo que hable Asens. Fuentes de la formación de la vicepresidenta segunda explican que se trata de “un paso más” en su “apuesta decidida por abrir un nuevo tiempo de soluciones basadas en el diálogo y la democracia”. Sumar considera que son ellos quienes están “pensando soluciones para la próxima década” y reivindican que esta ha de ser “una legislatura de avance social y plurinacional”, para lo que, señalan, están ya “manos a la obra”. Las mismas fuentes subrayan que “el avance social y el territorial siempre han ido de la mano “ y se muestran convencidos de que así debe “volver a ser”. “Somos demócratas, y por ello respetamos a la ciudadanía y desarrollamos las conversaciones con total transparencia, así como los interlocutores de cada formación”, concluyen.

“Desde Sumar siempre hemos apostado por el diálogo, el acuerdo y la democracia como vías para solucionar los problemas políticos. Esta legislatura debemos avanzar en la agenda social y en la agenda territorial”, ha reiterado también en redes la portavoz parlamentaria de Sumar, Marta Lois. “Hoy en Bruselas damos un paso importante para seguir construyendo soluciones en clave social y territorial para nuestro país”, ha añdido el eurodiputado y portavoz, Ernest Urtasun.

Díaz fue la que más claramente habló de permitir el uso de las lenguas cooficiales en el Congreso mucho antes de que se conociera el pacto para la mesa y ahora también está hablando muy abiertamente de una ley de amnistía. Pero la negociación real, insisten los socialistas, es con ellos, no con Sumar.

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