El mandatario de Colombia, Gustavo Petro, ha establecido dos tributos temporales con el fin de financiar acciones destinadas a enfrentar la crítica situación de violencia en la zona del Catatumbo, localizada en el noreste del país. Esta decisión se tomó después de decretar el estado de conmoción interior el 21 de enero pasado, una medida excepcional que proporciona al gobierno mayores poderes para tratar emergencias de seguridad, como la que impacta a esta región.
Los tributos, que estarán en efecto desde el 14 de febrero hasta el 31 de diciembre de 2025, tienen como objetivo obtener los fondos necesarios para abordar las consecuencias de los combates entre grupos armados, entre ellos la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estos conflictos han resultado en decenas de fallecidos y han forzado el desplazamiento de más de 50,000 personas, agravando la crisis humanitaria en la zona.
Tributos para financiar soluciones inmediatas
El primer tributo implementado por el gobierno apunta a los juegos de azar en línea, tanto a los que se gestionan desde Colombia como a aquellos manejados por operadores colombianos en el exterior. Este impuesto impone un 19% sobre las ventas, tal como se estipula en el artículo 468 del Estatuto Tributario. Aparte de generar ingresos, esta medida permite que el gobierno requiera a los proveedores de internet bloquear plataformas de juego no autorizadas, con la intención de regularizar y controlar dicho sector.
El primero de los impuestos creados por el gobierno está dirigido a los juegos de azar en línea, tanto aquellos operados desde Colombia como los gestionados por operadores colombianos en el extranjero. Este gravamen establece una tarifa del 19% como impuesto sobre las ventas, de acuerdo con el artículo 468 del Estatuto Tributario. Además de recaudar ingresos, esta medida incluye la posibilidad de que el gobierno solicite a los proveedores de internet que bloqueen plataformas de juego que operen sin autorización, con el fin de regularizar y controlar este sector.
Estado de conmoción interior y acciones extraordinarias
La proclamación del estado de conmoción interior por Petro autoriza al gobierno a emitir decretos con rango de ley por un periodo inicial de 90 días, prorrogables hasta dos veces, con el fin de enfrentar emergencias severas. En el contexto del Catatumbo, esta medida pretende abordar los problemas de violencia causados por los conflictos entre el ELN y otros grupos armados que operan en la zona. Estos enfrentamientos han aumentado la inseguridad, impactando de manera significativa a las comunidades locales.
Dentro de las medidas tomadas por el gobierno, Petro decidió interrumpir las conversaciones de paz con el ELN, tildando de «criminales» las actividades de esta guerrilla. En respuesta, el ELN ha argumentado que sus acciones son una reacción a presuntas agresiones de otros grupos, como los disidentes de las FARC, y que también están siendo objeto de operaciones de inteligencia militar.
Una iniciativa para abordar la emergencia humanitaria
Un esfuerzo para responder a la crisis humanitaria
La región del Catatumbo ha sido históricamente escenario de conflictos armados debido a la presencia de múltiples actores ilegales, como guerrillas, narcotraficantes y otros grupos armados organizados. La combinación de intereses económicos, como el control del narcotráfico y la explotación de recursos naturales, ha perpetuado la violencia en esta zona, que también enfrenta altos niveles de pobreza y abandono estatal.
Las medidas anunciadas por el presidente Petro buscan aliviar la crisis humanitaria y devolver la estabilidad a la región. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas dependerá de la capacidad del gobierno para implementar de manera efectiva los recursos recaudados y garantizar la seguridad de las comunidades afectadas. Mientras tanto, la población del Catatumbo sigue enfrentando una compleja realidad marcada por el desplazamiento forzado, la violencia y la incertidumbre.