una reforma que redefine el matrimonio

una reforma que redefine el matrimonio

El Congreso colombiano aprobó una reforma histórica que introduce el divorcio unilateral, conocido popularmente como «divorcio exprés». La medida fue aprobada este martes por la Cámara de Representantes tras obtener previamente el respaldo del Senado, y ahora deberá pasar por un proceso de conciliación antes de ser enviada al presidente Gustavo Petrov para su aprobación final. Este cambio legal redefine el concepto de divorcio en el país al eliminar la necesidad de acuerdos mutuos o causales específicas de nulidad.

La reforma modifica el artículo 154 del Código Civil y añade como nueva causa de divorcio el simple deseo de una de las partes de no continuar la unión. Según el representante Julio César Triano del partido Cambio Radical y principal impulsor de la iniciativa, esta medida busca modernizar la ley matrimonial colombiana y adaptarla a la realidad social actual. «Es una necesidad que corresponde a los derechos individuales. Si alguien ya no quiere seguir casado, no tiene que justificarlo», afirmó Triana.

Gracias a esta enmienda, una persona que quiera divorciarse podrá presentar su solicitud ante un juez o un notario sin que el marido tenga que estar de acuerdo o argumentar motivos tradicionales. Este cambio simplifica el proceso, que hasta ahora requería la existencia de situaciones específicas como infidelidad, violencia, abandono o separación de cuerpos de larga duración. La normativa actual considera nueve causales de divorcio, entre ellas las relaciones sexuales extramatrimoniales, el incumplimiento de obligaciones legales, la crueldad o el consumo habitual de alcohol o drogas. Ahora, a esa lista se sumará un deseo unilateral de poner fin a un matrimonio.

Para Triana, esta reforma no es sólo un paso hacia el respeto a la autonomía individual, sino que también puede tener un impacto positivo en la reducción de la violencia doméstica. «Cuando dos personas ya no pueden vivir juntas porque una de ellas no siente nada por la otra, surgen conflictos que a menudo desembocan en ataques. Con esta medida intentamos evitar sufrimientos innecesarios y proteger a las familias, especialmente a los niños», explicó el legislador.

El proyecto de ley fue aprobado por la Cámara de Representantes por 89 votos contra 11, lo que refleja un amplio apoyo entre los congresistas. Sin embargo, no estuvo exento de críticas. Luis Miguel López, representante del Partido Conservador y uno de los principales opositores de la iniciativa, sostuvo que el divorcio exprés podría devaluar el matrimonio como institución. Según López, esta medida facilita la percepción de los vínculos matrimoniales como algo desechable, lo que erosiona su importancia en la sociedad. «El matrimonio es una institución que debemos proteger. Este tipo de reformas lo convierten en algo que se puede abandonar fácilmente al primer problema”, afirmó.

A pesar de las diferencias de opinión, la aprobación del divorcio unilateral corresponde a la tendencia mundial de simplificar los procesos de separación. En muchos países el divorcio basado únicamente en la voluntad de una de las partes ya es una realidad consolidada y Colombia se suma ahora a esta dinámica. La medida busca facilitar a las personas la toma de decisiones sobre su vida personal sin tener que justificar sus motivos ante terceros, eliminando trámites que en ocasiones resultaban largos, costosos y emocionalmente agotadores.

Mientras que los defensores de las reformas elogian el progreso como un hito en la lucha por los derechos individuales, los críticos advierten sobre posibles consecuencias sociales. Algunas industrias creen que facilitar el divorcio podría aumentar las tasas de divorcio, lo que, según dicen, podría tener un impacto negativo en la estabilidad familiar y en los hijos de matrimonios divorciados. Sin embargo, Triana y otros impulsores del cambio aseguran que esta medida, lejos de desestabilizar a las familias, pretende evitar conflictos de larga duración que afecten a todos los miembros del núcleo familiar.

La discusión sobre el divorcio unilateral también puso sobre la mesa el debate sobre el concepto actual de matrimonio en Colombia. Mientras algunos sectores más tradicionales creen que el matrimonio debe ser un compromiso permanente protegido por el Estado, otros sostienen que las leyes deben reflejar la evolución de las relaciones humanas y garantizar que las personas sean libres de tomar decisiones sobre su vida emocional. En este sentido, la reforma representa un cambio cultural que reconoce la importancia de la autonomía individual en las decisiones personales.

El impacto de esta reforma, una vez aprobada por el presidente Petr, será significativo. Esto no sólo cambiará el panorama legal del matrimonio y el divorcio en Colombia, sino que también podría afectar la forma en que las parejas perciben sus uniones. Para muchas personas, poder solicitar el divorcio sin necesidad de justificación o consentimiento de la otra parte es un paso hacia una mayor libertad personal. Sin embargo, también presenta desafíos en términos de cómo se gestionará el posible aumento de divorcios y cómo las instituciones adaptarán sus recursos para hacer frente a las nuevas prácticas.

La aprobación del divorcio unilateral refleja en última instancia un cambio en la forma en que la sociedad colombiana aborda las relaciones de pareja. Más allá de críticas o elogios, esta reforma sitúa en el centro del debate la importancia de garantizar que las leyes permitan a las personas tomar decisiones basadas en su bienestar emocional y personal. A medida que se implementen los cambios, queda por ver cómo estas nuevas regulaciones afectarán las vidas de las familias colombianas y el sistema judicial del país.

Por Leo Nordström

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